La semilla gallega de la participación del petrolero “Olterra” en la Segunda Guerra Mundial
En 1942 los italianos eran conscientes de que el submarino había demostrado ser el medio más eficaz para llevar los torpedos guiados de marcha lenta (maialis) hasta las inmediaciones de sus objetivos. Pero su empleo conllevaba limitaciones, como, por ejemplo, el tiempo empleado para cubrir la maniobra. Además, el ataque con torpedos tripulados transportados por un submarino dependía de muchas variables difíciles de predecir en el momento de su lanzamiento. Adicionalmente las defensas inglesas de Gibraltar estaban blindadas, por lo que introducir un submarino en su bahía podría conducir a un desastre por el lanzamiento de cargas desde los buques que patrullaban la bahía. Fue entonces cuando, descartando el empleo de un submarino, el Estado Mayor italiano ideó un plan en el que entraron en juego un buque petrolero, un ingeniero genovés y una mujer española de origen valenciano.
