“CEMENTERIOS MARÍTIMOS”: de “SAN AMARO” al “PANTEÓN DE MARINOS ILUSTRES”

Figura 13: Castillo de Quermensó a punto de ser desguazado en Bangladesh
Figura 13: Castillo de Quermensó a punto de ser desguazado en Bangladesh

Entrevista Cope + Galicia miércoles 29/09/21 a las 1310 h:

Desde hace unos años existen muchos medios informativos, entre ellos la prestigiosa revista “National Geographic”, que están destacando que en la costa gallega descansa la mayor concentración de barcos hundidos del mundo, la cual abarca miles de buques de distintas procedencias y épocas. Sin ir más lejos se podría destacar que, entre Tono García, director de la Escuela de Buceo de Malpica, e integrantes especialistas de nuestra Armada junto al arqueólogo submarino Miguel San Claudio, descubrieron en 2019, tras la aparición de un sextante en la zona de Malpica (A Coruña), los restos del vapor británico SS Solway, buque que el 7 de abril de 1843 zarpaba del puerto de La Coruña rumbo a América, pero que quedaría hundido pocas millas después de su salida, al colisionar con unos bajos cercanos. En las últimas décadas en Galicia se han descubierto unos 1600 barcos, pero según investigaciones llevadas a cabo por la Armada, el CSIC y las universidades de Gales, Lisboa, Southampton y Texas, se estima que puedan existir hasta 8000 buques hundidos por esta zona, contando tanto los procedentes de conflictos bélicos, como los que se perdieron por malas condiciones meteorológicas, por lo que es posible que aún no se hayan encontrado ni el 20% de las naves siniestradas.

Figura 1: Pequeños buques esperando reparación (Fuente: Antonio Alcaraz Arbelo)
Figura 1: Pequeños buques esperando reparación (Fuente: Antonio Alcaraz Arbelo)

La historia de Galicia:

Las aguas gallegas, debido a la configuración de su costa, son conocidas desde hace dos mil años por los muchos accidentes marítimos que se suelen producir en ellas, principalmente por colisiones con bajos y rocas. Estos siniestros son la razón por la que una parte de la costa de Galicia es conocida con el nombre de “Costa da Morte”. La llegada del motor de vapor al mundo marítimo, posibilitando que los buques pudieran acercarse más a las costas para ahorrar combustible recortando las rutas, trajo consigo el aumento de los accidentes. Por destacar algún hito, en la zona de Corcubión se han descubierto ocho galeones hundidos en el año 1596, época coincidente con la pérdida del San Giacomo de Galizia en la costa de Ribadeo. Tampoco podemos olvidar las dos guerras mundiales, en las que Galicia fue paso de tránsito de muchos buques y submarinos de diferentes armadas, de los cuales algunos se perdieron en estas aguas.

La ría de Ribadeo es un lugar de gran relevancia, debido al mucho tráfico de buques que siempre ha existido, que muchas veces se ha puesto de relieve cuando se han llevado a cabo movimientos de arena en obras del puerto. Esta ría es una auténtica mina para la arqueología subacuática que puso su foco de atención en el año 2011, tras el hallazgo del galeón Santiago, hundido en 1597, que además se encontraba en gran estado de conservación. Aquel año, durante las prospecciones promovidas por la Xunta de Galicia para elaborar una carta arqueológica subacuática de la costa de A Mariña, se identificaron tres pecios más, y se recuperó material tipo anforetas, pipas de caolín, y piezas en general de aquella época. Desde entonces se siguen identificando pecios, y en concreto el año pasado, durante una inspección para comprobar el estado del galeón Santiago, se descubrieron dos piezas de barro significativas. Por un lado, una jarra del siglo XVI, y por el otro un ánfora massaliota del siglo VI a.C., perteneciente a la cultura griega, que probablemente constituya el objeto más antiguo localizado en nuestras aguas. Indicar que recientemente, en la oficina de turismo de Ribadeo se llevaba a cabo por primera vez una exposición con una selección de 200 piezas recuperadas en esta ría.

Figura 2: Jarra del siglo XVIII y ánfora massaliota del siglo VI a.C. (Fuente: Armada Española)
Figura 2: Jarra del siglo XVIII y ánfora massaliota del siglo VI a.C. (Fuente: Armada Española)

Todos los hundimientos provocados por Galicia han supuesto que por muchos lugares de la costa gallega existan monumentos que rinden un merecido tributo a aquellos marinos que perdieron su vida en estas aguas. Muchos héroes, y algunos de ellos gallegos, no dudaron en arriesgar sus vidas para intentar socorrer a náufragos necesitados, salvando de esta manera a muchas personas. A este respecto se podría destacar un hito, que en los últimos años se ha recreado en varios largometrajes, relacionado con las famosas heroínas de la isla de Sálvora. Se trata de cuatro mujeres que hace un siglo escribieron un capítulo importante de la historia de esta isla cuando el buque correo Santa Isabel, procedente de Coruña y con destino a América, debido a un temporal tuvo que resguardarse en la ría de Arousa. Aquel barco, lejos de encontrar socaire, debido al fuerte oleaje existente terminaría colisionando contra unas rocas, y finalmente naufragando. Por suerte unas mujeres, casi niñas, fueron en su ayuda navegando a remo en una dorna, y salvaron muchas vidas. A modo de curiosidad se puede destacar que la isla de Sálvora, una de las que conforman el Parque Nacional de las Islas Atlánticas, es la única de las “Illas Atlánticas” que no se encuentra en la provincia de Pontevedra, sino que pertenece al concello de Ribeira, en la provincia de A Coruña.

Figura 3: Isla Sálvora (Fuente: Lmbuga-wikimedia)
Figura 3: Isla Sálvora (Fuente: Lmbuga-wikimedia)

También es de destacar que, en marzo de 2019, el ayuntamiento de Madrid decidió bautizar una de sus zonas verdes, con el nombre de “Jardín de las Heroínas de Sálvora”. Se trata de un lugar situado cerca de la “Puerta de Toledo”, y donde existe además un reloj solar-lunar.

Finalmente, en este apartado dedicado a la costa gallega en particular, y del norte de España en general, se debe indicar que existe un dicho que reza algo así como que, “quien controla el Cantábrico, controla el mundo”, y tal vez a ello se deba que tantos buques hayan transitado por el norte en todas las épocas, siendo la razón de que existan tantos barcos hundidos por las aguas de Galicia.

Figura 4: Ubicación en Madrid del Jardín de las Heroínas de Sálvora
Figura 4: Ubicación en Madrid del Jardín de las Heroínas de Sálvora
Figura 5: Reloj Solar en Madrid (Fuente: Zarateman-wikimedia)
Figura 5: Reloj Solar en Madrid (Fuente: Zarateman-wikimedia)

San Amaro, un camposanto mundial:

La ya citada revista “National Geographic”, hace cuatro años puso su ojo en uno de los pocos cementerios con vistas al mar que existen en el mundo, el camposanto de San Amaro, poseedor de unas idílicas vistas al océano Atlántico. Este cementerio está considerado como uno de los cinco cementerios más antiguos de Europa, junto con el cementerio ferrolano de Canido, construido a partir del año 1775, considerado uno de los primeros cementerios municipales construido extramuros de la población, tal como propugnaba la época por razones principalmente de salubridad, y que estaría en pie hasta el año 1945, cuando fue inaugurado el cementerio municipal de Catabois, el actual.

San Amaro fue uno de los primeros cementerios de España que se empezó a construir a partir de 1812, año en el que se prohibió por ley que se siguiera dando sepultura en los atrios de las iglesias. Nada más publicarse tal prohibición se proyectó la construcción de San Amaro en un emplazamiento con vistas al mar, a las afueras de lo que entonces era la ciudad de Coruña. Una de las personas allí enterradas fue la joven hermana del pintor Pablo Picasso, Conchita Picasso, cuya muerte tan temprana por difteria tuvo gran peso en la decisión de la familia de abandonar A Coruña en 1895. Otra personalidad enterrada en San Amaro fue Manuel Murguía, junto a cinco de sus hijos, fruto de su relación con Rosalía de Castro. Por cierto, que Rosalía ocupa otro lugar de honor en el Panteón de Gallegos Ilustres del Convento de Santo Domingo de Bonaval, en Santiago de Compostela, a donde fueron trasladados sus restos desde el cementerio de Iria Flavia en 1891. En total más de 200 personalidades descansan en San Amaro, lo que supone que este cementerio forme parte del patrimonio histórico y cultural gallego, que desde hace cinco años recibe visitas, y además algunas nocturnas y teatrales.

Figura 6: Cementerio de San Amaro (Fuente: Wikimedia)
Figura 6: Cementerio de San Amaro (Fuente: Wikimedia)

El cementerio de los ingleses. El caso del Serpent:

El 10 de noviembre de 1890 el acorazado inglés Serpent partía del puerto de Plymouth, Reino Unido, en demanda de Sierra Leona. Pero a la altura de Cabo Villano, abatió hacia tierra y colisionó con el bajo ahora conocido como “Serpent”. De sus 175 tripulantes solo tres personas salvaron su vida, por lo que el cura de Xaviña movilizó a los vecinos de Xaviña y Camariñas para proceder a la sepultura de los 172 cuerpos restantes, en un emblemático lugar, un pequeño cementerio hoy conocido como el “Cementerio de los Ingleses”, situado junto a la tragedia, en punta do Boi, Camariñas. En el interior de este cementerio público descansan los restos del capitán y oficiales, mientras que el resto de los marineros yacen en el exterior.

Después del suceso, el cura de Xaviña y las gentes del lugar fueron obsequiados por el Almirantazgo inglés con una escopeta para el cura, un reloj de oro para el alcalde y un barómetro para el pueblo de Camariñas, que aún puede verse hoy en día. Incluso durante muchos años, cada vez que un barco de la armada inglesa surcaba estas costas, disparaba salvas de reglamento, lanzando a continuación al mar una corona de flores. A partir de la tragedia del Serpent, y después del accidente del Iris Hull en 1883, se iniciaron una serie de mejoras a la navegación, como la construcción del nuevo Faro Vilán, que se aceleró con el accidente del Trinacria en 1893.

Además, en San Amaro existe un área independiente propiedad del estado británico, cerrada para el público. Se trata de una zona en el cementerio coruñés que fue comprada en 1867 por el cónsul británico en Galicia para establecer un cementerio privado para los ingleses. Allí descansan también los restos del propio cónsul que compró esos terrenos, así como los de otros británicos fallecidos en la ciudad.

Figura 7: Cementerio de los ingleses en San Amaro (Fuente: Jglamela-wikimedia)
Figura 7: Cementerio de los ingleses en San Amaro (Fuente: Jglamela-wikimedia)

En el año 2012, la “RLNE (Real Liga Naval Española)” y el ayuntamiento de Camariñas homenajearon a los náufragos del Serpent, coincidiendo con el 122 aniversario de la tragedia. Tanto el alcalde, como José Manuel Pato, representando a la RLNE, destacaron la importancia del acto y la voluntad de seguir manteniendo el recuerdo a las víctimas del buque. Rafael Lema leyó una carta del investigador Juan Campos, ausente en el acto, y el joven Juan Esteban Lema Campaña, nieto del histórico patrón de cerco camariñán Edelmiro Campaña, puso la voz a un poema de su tío, Rafael Lema.

Figura 8: Acto de la RLNE en el cementerio de los ingleses en San Amaro
Figura 8: Acto de la RLNE en el cementerio de los ingleses en San Amaro

Se debe destacar que la marina inglesa también dejó una gran huella en otro emplazamiento de Galicia, en Villagarcía. Las visitas británicas significaban el desembarco en la ciudad de miles de marineros, que generaban gran actividad económica, con estadías de hasta una semana, en las que las autoridades políticas y empresariales de Vilagarcía organizaban para los ingleses banquetes y bailes. Fruto de esa gran huella es el hecho de que los vilagarcianos son conocidos por muchos de sus vecinos de O Salnés como “Os ingleses”, como guiño a aquella época dorada. Por su parte Villagarcía también dispone de su propio “Cementerio de los Ingleses”. Este se encuentra en Rubiáns, muy cerca del municipal, y se construyó en 1911, estando compuesto por dieciséis tumbas. También es propiedad de la Armada británica, e igualmente permanece cerrado prácticamente todo el año, a excepción de cuando es abierto por un vecino de la zona que se encarga de limpiar el recinto por encargo del Consulado inglés. La mayoría de los alli enterrados son militares, salvo tres personas: el que fuera cónsul de Vigo hasta 1971; su esposa, quien fuera la última persona enterrada en este cementerio, en 1991; y un ingeniero de minas que estuvo casado con una importante vecina de Vilagarcía, Josefina Porto, quien en su día fue depositaria de las llaves del cementerio.

El cementerio marino subacuático de Niembro:

En la localidad costera asturiana de Niembro existe un curioso cementerio, de los pocos construidos en el margen de una ría. Un bello enclave muy escondido y poco conocido, que alberga dos facetas muy diferentes. Una de ellas se alza sobre las aguas en la marea alta, y la otra se descubre con las mareas bajas. Cuando la ría crece con la marea, logra que el agua rodee con su caudal las paredes inferiores del cementerio, y queda a la vista la faceta de marea llena del camposanto. Este rincón, situado entre los pueblos de Niembro y Barro (ambos pertenecientes al concejo de Llanes), se adentra en la ría que separa ambas localidades, la ensenada del Vau, y se convierte en un remanso de paz, a pesar de estar tan cerca del feroz Cantábrico. Allí, junto a la iglesia de Nuestra Señora de los Dolores (ambos edificios datan de finales del siglo XVIII), antaño atracaban buques a vela en los que los campesinos enviaban nueces y limones a puertos franceses. Hoy en día nadie podría llegar a pensar que existió este comercio, sobre todo si se llega a la zona en la bajamar, cuando las barcas quedan varadas. Se debe reseñar que este cementerio ha aparecido en la serie televisiva “La Señora” y en películas como “El abuelo”, de José Luis Garci, y potragonizada por Fernando Fernán Gómez.

A modo anécdota se podría destacar que hace poco los vecinos de Barro pidieron que se eliminaran unas imágenes grabadas en el cementerio por el cantante Rodrigo Cuevas, destinadas al proyecto “Asturias sonora”, una promoción turística pensada para la feria de turismo Fitur. El videoclip en cuestión, era una versión de un tema de Tino Casal, titulado “Pánico en el Edén”. Por cierto, que los vecinos tampoco están muy contentos con algunos visitantes cuyas embarcaciones invaden el cementerio cuando la profundidad del agua lo permite.

Figura 9: Cementerio de Niembro con marea alta (Fuente: Shutterstock)
Figura 9: Cementerio de Niembro con marea alta (Fuente: Shutterstock)
Figura 10: Cementerio de Niembro con marea baja (Fuente: Infolibre)
Figura 10: Cementerio de Niembro con marea baja (Fuente: Infolibre)

Panteón de Marinos Ilustres:

El Panteón de Marinos Ilustres es un edificio de estilo neoclásico, construido en el siglo XVIII, ubicado dentro del recinto de la Población naval de San Carlos, en San Fernando (Cádiz), y en el que descansan los restos mortales de numerosos marinos españoles. En un principio fue diseñado como la iglesia de la Purísima Concepción, y su construcción comenzó a finales del siglo XVIII por orden de Carlos III, pero por problemas económicos y políticos, no fue terminado hasta mediados del siglo XX. La iglesia posee tres naves y una cúpula, y en los tramos laterales se sitúan los distintos mausoleos de los marinos

El 10 de octubre de 1850, una Real Orden estableció convertir este edificio en un Panteón. Antes de aquella conversión era un Colegio Naval que pretendía servir de referente de modelos de vida a los alumnos que aquí cursaban sus estudios. El 15 de noviembre de 1854 se concluyeron las obras de los sepulcros de Jorge Juan Santacilia, el célebre Jorge Juan, así como de Juan José Navarro, Luis de Córdova y Córdova, Ignacio María de Álava, Cayetano Valdés y José Rodríguez de Arias. Su inauguración tuvo lugar el 17 de noviembre de 1854, cuando el edificio aún carecía de techo, que se instalaría en el año 1948. La última fase de construcción en la que se cubrió por completo el recinto fue llevada a cabo por la Empresa Nacional Bazán, finalizando en 1959.

A lo largo de la historia el edificio ha albergado restos mortales de marinos dotados del gran sentido del deber, y que han dado ejemplo de gran valentía en el campo de batalla, a la vez que cultivaban las letras o desarrollaban las ciencias. Hoy día el Panteón de Marinos Ilustres forma parte de la Escuela de Suboficiales de la Armada y se ha convertido en lugar de cita inexcusable tanto para los habitantes de la isla de San Fernando como para los turistas que visitan la ciudad, que pueden aprovechar para descubrir esta maravilla, y además de manera gratuita durante las visitas previstas previa cita en la oficina de turismo de la localidad. Con respecto a las lápidas conviene señalar que, en su inmensa mayoría, no contienen restos mortales, es decir, son recordatorias, ya que muchos de aquellos marinos cuando morían eran arrojados al mar. En lo que se refiere a tumbas y mausoleos, estas sí albergan restos mortales, y destaca la existencia de una momia, la del capitán General Federico Gravina, héroe de Trafalgar. Todas las personalidades ilustres allí presentes tienen que cumplir tres condiciones. La primera consiste en que tienen que ser marinos, la segunda es que debe existir el permiso de la familia para que estén allí alojados, y la tercera: ¡que deben estar muertos!

Figura 11: Edificio Panteón de Marinos Ilustres (Fuente: Peejayem-wikimedia)
Figura 11: Edificio Panteón de Marinos Ilustres (Fuente: Peejayem-wikimedia)

En cuanto a los materiales que se emplearon para la construcción de las tumbas son de lo más variado y van desde la piedra artificial al bronce, pasando por el mármol. También es de destacar que en el panteón también residen objetos conmemorativos, como el dedicado al primer acorazado que dio la primera vuelta al mundo en el siglo XIX. Finalmente hay que destacar también el altar mayor, que está presidido por una imagen de la Virgen del Carmen tallada en madera de cedro, obra del imaginero sevillano Alarcón, que la esculpió siguiendo el modelo de la escuela genovesa del siglo XVIII y en el que se puede leer la siguiente inscripción “Todos los marinos, independientemente de su graduación, que han servido con honestidad y honor a la Armada”.

Figura 12: Lápida Alm. Hernández Pinzón (Fuente: JaimeLB-wikimedia)
Figura 12: Lápida Alm. Hernández Pinzón (Fuente: JaimeLB-wikimedia)

Cementerios de barcos:

El desguace de un buque define el procedimiento para desmantelar su estructura con el fin de convertirlo en chatarra.  Esta operación puede llevarse a cabo en una playa, en un muelle, o en un dique o grada. Dicho proceso abarca un amplio abanico de actividades, desde retirar todos los aparatos y equipos, hasta reciclar la estructura completa. Por ello se trata de un proceso complejo que afecta a temas relacionados con el medio ambiente, y a la seguridad y salud inherentes a dicho proceso. Es de destacar que, en un barco mercante, con más de 40 metros de eslora, el acero suele suponer más del 90 por ciento del mismo. El 95% del peso total de un buque son materiales reciclables, porcentaje mucho mayor que en coches, aeronaves o edificios.

Los cementerios de barcos son lugares repletos de buques encallados y oxidados. Suelen parecer terrenos muertos, inmersos en aguas contaminadas por los residuos que desprenden los barcos abandonados, y ensombrecidos por las descomunales anclas enterradas en la arena. Casos de estos son las playas de Nohadibou en Mauritania, o la de Chittagong en Bangladesh, lugares. En Mauritania se amontonan cientos de barcos a la espera de su desguace, incluso algunos sirviendo de hogar para los más desfavorecidos. Caso similar es el de Bangladesh, donde algunas de sus playas poseen toneladas de amianto y pinturas con plomo que afectan negativamente a los trabajadores, abarcando zonas de costa de hasta 12 km.

En estas playas, hileras de petroleros y portacontenedores varados en la playa, esperan su momento. Algunos parecen intactos, como si acabaran de embarrancar, mientras que de otros solo queda el esqueleto. La vida media de un mercante no suele superar los treinta años, por lo que la mayoría de estos buques provienen de la década de los ochenta. Antes de ser desguazados, mediante bombeo se les extraen todos los líquidos que pueda contener, incluidos los restos de gasóleo, el aceite de motor y las sustancias para extinguir incendios, que se revenden. A continua­ción se desmontan las máquinas y el equipamien­to, y se vende todo lo posible, desde motores enormes, baterías, generadores y kilómetros de alambre de cobre, hasta las literas de la tripulación, los ojos de buey y los botes salvavidas; pasando por pequeños elementos de decoración que pueden verse por subastas de internet. Llegados a este instante, en el que el buque empieza a parecer un esqueleto, se corta con sopletes, para aprovechar el material para fundición. Y finalmente, cuadrillas de porteadores transportan esos trozos cortados, en condiciones de trabajo muy peligrosas, que posteriormente serán fundidos y utilizados en la fabricación de material de refuerzo para la construcción.

Figura 13: Castillo de Quermensó a punto de ser desguazado en Bangladesh
Figura 13: Castillo de Quermensó a punto de ser desguazado en Bangladesh

¡HASTA DENTRO DE UNAS SEMANAS!

Raúl Villa Caro

En el año 1999 me licencié en Marina Civil (sección Náutica) en la Universidad del País Vasco. En 2001 obtuve el empleo de A.N. del Cuerpo General de la Armada y en 2005 la patente del Cuerpo de Ingenieros de la Armada. En el año 2001 obtengo el título de Ingeniero Técnico Naval (Estructuras Marinas) en la Universidad de A Coruña y posteriormente el título de Ingeniero Naval y Oceánico y el Diploma de Estudios Avanzados. En 2003 obtuve el título profesional de Capitán de la Marina Mercante. Desde Octubre de 2010 estoy contratado por parte de la UDC como profesor asociado. Actualmente además de realizar tareas de investigación en el Grupo Integrado de Ingeniería, y desde octubre 2010, imparto docencia en la Escuela Politécnica Superior (Grado y Máster en Ingeniería Naval y Oceánica). Mi actividad principal, fuera de la UDC, se desarrolla en la Ingeniería de Construcciones de Buques (Arsenal de Ferrol) como Jefe de la Ingeniería de Plataforma. Desde abril de 2012 hasta diciembre de 2013 fui Secretario de la Delegación Territorial en Galicia del COLEGIO OFICIAL DE INGENIEROS NAVALES, y desde enero 2013 soy Secretario de EXPONAV (Fundación para el Fomento del Conocimiento de la Construcción Naval y de las Actividades Marítimas).En 2015 obtuve el título de Doctor por la Universidad de A Coruña.

18 Responses

  1. Luis lombao dice:

    Genial como siempre,felicidades..

  2. Pelayo dice:

    Que bien hablas joio 😜

  3. JMSP dice:

    Gracias Raúl, de nuevo a la carga. Me alegro leerte y te escucharé en cuanto tenga un hueco tranquilo.

  4. Julian G.A. dice:

    !!! Otra vez, interesantísimo lo que cuentas!!! Magnifico . Lo compartiré . Naturalmente me hizo mucha gracia lo de hacia el final de la entrevista , que la “ tercera condición para poder estar enterrado en ese cementerio “, era estar muerto.👏👏👏🍾🥂.

  5. José Manuel Curto López dice:

    Buenas tardes Raúl.
    Excelente e instructivo, algunos pasajes ya los conocía, enhorabuena por esta muy buena labor. Bienvenido a bordo . Un saludo

  6. Antonio dice:

    Gracias Raúl. Importante repaso a todo tipo de muertos. El tema de los cementerios de barcos es algo que siempre me llamó la atención. Tomo nota de esos puertos que indicas. Un saludo y muchas gracias por tu tiempo. Un fuerte abrazo amigo.

  7. Andres joven rivero dice:

    Bonito relato Raúl. Gracias por documentarnos tan bien sobre el tema. Te había puesto un comentario esta mañana, pero parece que se perdió. Un abrazo.
    Andrés

  8. FRANCISCO DE BARTOLOME GUIJOSA dice:

    Excelente y bien documentado- Enhorabuena; me ha gustado muchisimo

  9. Andrés joven Rivero dice:

    Buenos Dias Raul.

    ¡qué bonito relato!!!. Muchas gracias por ésta leccion de historia. Algunos datos ya los conocia, como el caso del Serpent. Lo describes estupendamente. Asi que una vez mas darte las gracias por tu labor de divulgacion. Un abrazo desde tierras del levante .

    Andrés

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